En el corazón de nuestra bodega, encontramos inspiración en la antigua palabra maya «ITZAE», que se traduce como «regalo de Dios»; nombre que captura la esencia de nuestro vino de corte. Al igual que se valora un don divino, nosotros celebramos el regalo que la vid nos da, que se expresa en cada varietal y que honramos por su individualidad.
En el blend cada cepa aporta con su mejor impronta, su carácter distintivo. La diversidad de expresiones se convierte en armonía, y la mezcla se convierte en un regalo inigualable. ITZAE es más que un vino; es una expresión de gratitud a la naturaleza.